• Valor nutritivo de la menestra

    Las Menestras, por suerte, son un plato frecuente en muestra población, además de ser económicas, poseen un gran valor nutricional, lo que hace que semanalmente estén en nuestra mesa. Son originarias de América pero hoy en día se cultivan en todo el mundo, son apreciadas no sólo por su sabor, sino también por sus cualidades nutricionales que son muchas. Por ello, especialmente si hay niños en casa, no deben faltar en la mesa.

    Las menestras son una gran fuente de proteína vegetal, lo cual es una ventaja respecto a la de las carnes pues no contienen grasas saturadas ni colesterol. Además contienen calcio y hierro. Si bien es cierto que la cantidad y calidad de sus proteínas en algunos casos es menor que la de las carnes, combinados con otros alimentos (como carnes y cítricos) mejora su poder nutricional y la biodisponibilidad de proteínas, calcio y hierro. Por eso la mejor combinación para un plato de menestras son un pedazo de proteína animal y una ensalada.

    Otra gran cualidad de las menestras es que estimulan la reproducción y regeneración celular. Por ello, para las embarazadas y los niños, quienes están en desarrollo constante, consumirlas es casi fundamental. A los bebés se les puede comenzar a incluir las menestras en sus comidas a partir de los 7 meses, en forma de papilla, no es necesario pelarlas ni colarlas, es suficiente con aplastarlas un poco.

     

    Las menestras también tienen carbohidratos, lo cual es importante porque proporcionan energía. Los frijoles, pallares, lentejas, garbanzos, etc. contienen carbohidratos en cantidades importantes. Los carbohidratos son importantes porque van a dar la sensación de saciedad, y al ser carbohidratos complejos van a tener un índice glucémico bajo, tienen la propiedad de regular el paso del azúcar en la sangre; por eso, los que sufren de diabetes pueden consumirlas sin temor. Se recomienda su consumo mínimo una vez a la semana.

     

     

    Las menestras contienen abundante fibra que ayuda a la regulación intestinal, mejora la flora gastrointestinal. Contienen un 20 por ciento de proteínas cuando están crudas y 6 por ciento, si están cocidas, porque en su preparación se agrega agua, debido a que es un grano seco.

    Las puedes preparar de diferentes formas: la tradicional remojándolas el día anterior y luego preparándolas sancochadas con aderezo, También se las puedes dar en forma de croquetas o hamburguesas, incluso, en el verano las puedes hacer en ensaladas. Las menestras son un importante elemento en la nutrición de los niños, por su  alto contenido de carbohidratos, proteínas  y energías necesarias para el crecimiento, especialmente si se complementan con un producto de origen animal, ésto hará que el hierro se absorba mejor.

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    La Menestra en la Historia

     
    La Menestra en los Libros de Historia
     
    En este caso, el texto aparece en la Web Historia de la Cocina y se refiere al devenir de las comidas en los barcos
    Quienes quieran leer el artículo completo:
     
     
    Sobre el lugar para cocinar en el barco:
     
    La cocina propiamente dicha era un fogón situado en el castillo de proa, el cual estaba formado por una bandeja de hierro, sobre el que había arena y sobre ello madera. El fuego se encendía al amanecer y se cocinaba para la tripulación y después se dejaba cocinar al pasaje, si lo hubiere, para apagarlo al anochecer, siendo responsable de este menester el contramaestre.
     
     
      
     
    Sobre la menestra:
    La menestra estaba compuesta, las ordinarias, por habas, judías, lentejas y guisantes y las menestras finas por garbanzos y arroz. Todas estas semillas se tostaban ligeramente para su mejor conservación, no estando recomendada por los médicos la de garbanzos para los remeros por dar mucha flatulencia y dar en las galeras del Mediterráneo habas. según un documento de la Secretaría de Guerra y Mar de 1.680 sabemos que "habiéndose suministrado de muchos días a esta parte, arroz por falta de habas, se ha ocasionado tal destemplanza en los remeros que hoy se hallan las galeras con 250 enfermos de accidentes que los más, según relación del protomédico, proceden de la continuación del arroz", no hay duda que aquí hablan de la enfermedad del beriberi observada por primera vez por el Dr. holandés Eijkman en 1.897 y estudiada en 1.914 y observada por el Dr. Casimiro Funk y que consiste el carencia de vitamina B1.
     
     
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    Menestra de verduras

    Menestra de verduras
    (Adaptada a cada temporada)
     

    Vamos a prepararla para cuatro comensales:
    Necesitamos 200 gr. de coliflor, 350 gr. de habas (judías en España), 350 gr. de zanahoria, 500 gr. de alcauciles (alcachofas), 200 gr. de arvejas (guisantes en España), dos nabos, salsa de tomate (tomate frito si se quiere), cebolla, ajo, aceite, agua y sal a su gusto. (Lo recomendable es no exagerar con la sal. Debemos ir hacia una cocina menos salada y más saludable. Sentirle el gusto real a los componentes de las comidas)
    El primer paso es escaldar por separado las verduras frescas durante cinco minutos. Si las alcachofas no fueran lo suficientemente tiernas, las dejaremos cinco minutos más.
    En una sartén  ponemos cuatro cucharadas de aceite en la que sofreímos la cebolla y el ajo finamente picados.

    Tras esta operación, ponemos el tomate. Introducimos las verduras que habremos cortado previamente, salvo la coliflor. Rehogamos un par de minutos. Echamos el agua, sin que llegue a cubrir completamente las verduras. Salamos al gusto.

    El tiempo de ebullición es de 15 minutos a fuego lento teniendo en cuenta que añadiremos la coliflor cortada cuando hayan transcurrido los diez primeros minutos de cocción.

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